Independientemente de nuestra intención de acercarnos a quienes no suelen jugar a videojuegos, estamos haciendo un esfuerzo consciente para crear circuitos a los que resulte fácil y agradable jugar. Hemos repartido por el mapa lo que nuestro equipo llama «puntos de referencia», como montañas con forma de seta. Están diseñados para que sean fácilmente reconocibles e interesantes, y que así atraigan la vista de los jugadores hacia su meta. Podríamos haber usado simplemente flechas para orientar a los jugadores hacia la dirección adecuada, pero el mundo habría quedado un tanto abarrotado. Nos parecía importante que los jugadores puedan notar en qué dirección deben dirigirse durante una carrera y que piensen: «Parece que estoy llegando a una curva».